El guapo en cuestión es Chris Hemsworth: australiano de un metro noventa, voz profunda y musculatura que da miedo, mejor conocido por interpretar al superhéroe Thor en la cinta del mismo nombre y en una peliculita de la que quizás hayas oído hablar llamada `Los Vengadores´.
Que el actor cumpla con los parámetros que hacen que un hombre sea considerado atractivo no tiene objeción, pero que aparte de “bonito” también sea ducho en su oficio, eso sí que es debatible…
En una cándida entrevista con GQ, Chris reconoció haberse sacado la lotería genética (¡gracias papá y mamá Hemsworth!), pero insistió que lo más importante es su habilidad para actuar, no el estuche.
“Me ha ayudado a conseguir trabajo, claro” confesó. “Pero uno espera que no sea lo único que ayudó.”
Al igual que muchos de sus compañeros en Hollywood, el australiano “sufre” del mal del guapo: ser elegido para un papel por físico y no tanto por talento. Pero Hemsworth asegura que no le entra al jueguito de la vanidad y el egotismo, admitiendo que hay ciertos Narcisos allá afuera con demasiado amor propio:
“Una vez trabajé con un cuate que cantaba `Soy bello y tengo un secreto, soy bello y tengo un secreto´”.
Quién exactamente es ése Pitufo Vanidoso, no lo quiso revelar, pero en un negocio donde los egos están a la orden del día, seguramente esta es sólo una de miles de anécdotas de celebridades que podrían pasar su vida viéndose en un espejo.
La sencillez de Hemsworth es una bocanada de aire fresco en una industria que le rinde culto al físico, pero ¿realmente es su talento proporcional a su atractivo?
Cuando `Thor´ se estrenó en el 2011 y él debutó como protagonista en suelo americano (en su natal Australia lleva más tiempo en esto del show business), los críticos reconocieron que en gran medida la cinta se mantiene a flote por la actuación de su protagonista. Más recientemente en `Blanca Nieves y el Cazador´, Hemsworth encarnó otro papel parecido: el de un tipo aparentemente rudo que esconde un bagaje emocional. Sí, otra vez lo hizo bien, pero ¿será que Hollywood lo está encasillando en papeles que lo limitan en su desarrollo como actor?
Su próximo proyecto es una cinta biográfica del campeón de la Fórmula 1, Niki Lauda, en la que interpreta al piloto James Hunt. Con suerte y esta es su oportunidad para demostrarle al mundo que detrás de los músculos y la cara que le dio el papel de un dios nórdico, se esconde un gran actor. Porque recordemos que por cada Mark Wahlberg, siempre habrá un Leonardo DiCaprio…

