29 MAY (MEX) .- La vida le ha cobrado caro el éxito a Alicia Villarreal. Tras una tormenta de demandas legales que le valieron la pérdida de una casa en Nuevo León y bastante dinero, la horrenda muerte de su hermano en un accidente automovilístico en octubre del 2009, el ascenso de Jenni Rivera en el mundo de la música grupera y, para colmo, el fracaso de su matrimonio con Cruz Martínez, han devastado el ánimo de Alicia Villarreal y no puede superar su depresión.
Como cabe esperar, su carrera artística se ha visto perjudicada por la poca atención que le ha prestado y ya son escasas las ocasiones cuando canta sobre un escenario. Entonces, para procurar el sustento propio y el de sus hijos, y luego de su gran crisis financiera, Alicia Villarreal se ha asociado con su hermana en un negocio de repostería, según el diario Basta.
Los pasteles le dan lo suficiente para tener una vida digna, que en nada se asemeja al nivel que antes tenía, cuando llenaba palenques y estadios como vocalista de Límite y como solista. Ahora está sola, pues Cruz Martínez se ha marchado a Estados Unidos luego de que trascendiera que la presidenta de uno de sus clubes de admiradores tuvo un hijo suyo. Sin embargo, su público aún espera que la cantante regrese a los escenarios y retome la prometedora carrera que dejó a la mitad.
Elia Fless / Mezcalent.com


