México, 22 Sep. (Notimex).- El catálogo que recoge imágenes y textos en torno a la exposición "Amanecer", de Thorsten Brinkmann (Herne, Alemania, 1971), que mañana cerrará su ciclo en el Museo Nacional de San Carlos (MNSC) luego de permanecer cinco meses ahí, fue presentado esta tarde.
La directora del recinto, Carmen Gaitán, acompañada por la cronista y periodista Magali Tercero, así como por el crítico de arte Santiago Espinosa de los Montero, expresó que "este museo se ha vigorizado al contar, desde abril pasado, con esta exposición debida a un artista contemporáneo de extraordinaria calidad".
En el acto, celebrado en el patio del recinto ubicado en la calzada de Puente de Alvarado, colonia Tabacalera, se explicó que "Amanecer" es una muestra reciente del trabajo de ese artista alemán, quien se presenta por vez primera en México. Brinkmann tiene ya más de 20 muestras individuales en diversos países.
De acuerdo con Gaitán, sus instalaciones van desde la transportación de parte de la colección de Brinkmann (objetos y ropa) a las salas permanentes del museo, hasta fotografías construidas en gran formato. La curaduría permite visitar y revisar la colección del acervo y apreciarla con otra mirada, dijo.
Thorsten Brinkmann llegó a México precedido de la fama que ha creado a través de las más de 20 exposiciones individuales, tanto en su país como en Irlanda, Bélgica, Suiza, Países Bajos y Estados Unidos, así como por haber tomado parte en innumerables muestras colectivas.
El MNSC se ha engalanado, reiteró la directora, porque este autor ha recibido diversos premios y becas, y es actualmente un artista muy celebrado en su país. Brinkmann comenzó su trabajo al buscar y atesorarse de los objetos, productos y bienes que desecha la civilización actual.
Los encuentra en la basura, en la calle, en su casa y en los mercados de pulgas. Al mismo tiempo le interesan las minucias, novedades, muebles, telas, cosas que pueden considerarse intrascendentes e inconsecuentes, pero que están presentes en la vida cotidiana, es decir, las chácharas.
Ya con los materiales reunidos, el artista los ensambla para crear instalaciones ("objets trouvés") en los que incluso su cuerpo participa como modelo para futuras fotografías. "Los objetos entonces dejan de pertenecer al ámbito mundano para devenir en piezas que dialogan con la tradición artística", dijo Gaitán.
El artífice gusta de evocar y traer a colación la pintura, escultura y fotografía, tanto en las superficies y los acabados, como en las sensaciones que producen. "Las instalaciones de Thorsten Brinkmann, asimismo, se inspiran en la tradición, en virtud de que refrescan el añejo género de la naturaleza muerta", puntualizó en el acto.
Los objetos son acomodados, ensamblados y resignificados, a veces haciendo un guiño a la historia del arte, en otras con franco humor y lúdica intención, apuntó. "Desestabiliza la idea negativa sobre el concepto de "desecho" y a la vez critica el consumismo exacerbado de las sociedades".
En el catálogo queda de manifiesto que una de las líneas de trabajo de Brinkmann es el autorretrato, el cual se enfoca en explorar la combinación entre los distintos materiales, la luz y el momento en que realiza la fotografía. En este sentido, su trabajo amplía y pone al día dicho género.
El punto de arranque conceptual para la exposición en el Museo Nacional de San Carlos, es la transportación de parte de la colección de Brinkmann de objetos y ropa a las salas permanentes del museo para fungir como instalación espacial y así establecer un puente con las obras ahí instaladas.
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